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lunes, 11 de enero de 2010

La pasión, nuestro fuego interior


Siempre sostengo que la pasión es el motor más poderoso que poseemos para realizar nuestros actos. Las ganas y el entusiasmo son clave en cualquier actividad que pretendamos abordar. Quizás muchos asocien la pasión con el arrebato, con los bajos instintos, o con los impulsos, pero se puede ser pasional y dulce; pasional y tierno.

Lucio Mansilla, fue historiador argentino, también ejerció de periodista y escritor. El siguiente texto es un pensamiento de este analista de nuestra historia.

Digan lo que quieran, si la felicidad existe, si la podemos concretar y definir, ella está en los extremos. Yo comprendo las satisfacciones del rico y las del pobre; las satisfacciones del amor y las del odio; las satisfacciones de la oscuridad y de la gloria. Pero ¿quién comprende las satisfacciones de los términos medios; las satisfacciones de la indiferencia; las satisfacciones de ser cualquier cosa?


Yo comprendo que haya quien diga: -Me gustaría ser Leonardo Pereyra, potentado del dinero. Pero que haya quien diga: -Me gustaría ser el almacenero de enfrente, Don Juan o Don Pedro – un nombre de pila cualquiera, sin apellido notorio-, eso no.

Yo comprendo que haya quien diga: -Yo quisiera ser limpiabotas o vendedor de billetes de lotería.

Yo comprendo el amor de Julieta y Romeo, como comprendo el odio de Silvia por Hernani, y comprendo también la grandeza del perdón.

Pero no comprendo esos sentimientos que no responden a nada enérgico ni fuerte, a nada terrible o tierno.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Y se fue con sus cuentos a otra parte (o a ninguna)


Ha fallecido el gran escritor uruguayo Mario Benedetti. Sus poemas y textos destacan por la gran sencillez con la que son capaces de despertar a nuestras emociones. Lejos de la prosa rebuscada y de la concepción de que la poesía es solo para unos pocos que poseen el hábito o el entrenamiento para leer este tipo de literatura; la pluma de Benedetti dibujó un lenguaje franco, directo y pasional para cualquier persona. Este autor nos ha marcado un poco más o un poco menos a muchos de nosotros, no sólo con su poesía, sino con sus grandiosos relatos.


Me parece sinceramente un despropósito ofrendar en esta página un solo poema de Benedetti, hay muchos entre mis preferidos y les aseguro que ninguno tiene desperdicio. Elegir uno es desaprovechar el enorme caudal de felicidad que nos transmitió en cada verso. Prefiero consolarme pensando en que sus palabras serán las voces que acompañarán al paso del tiempo provocando el entusiasmo y la sensibilidad como pocos lo han logrado.



Táctica y estrategia

Mario Benedetti



Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

miércoles, 29 de abril de 2009

El peso del Diego


Me puse a pensar en lo obsecuentes que son la mayoría de los periodistas deportivos. Se contradicen, y cambian de opinión si tienen en frente a un protagonista que antes habían bastardeado.

Casi lo único que miro en la tele son partidos de fútbol o programas relacionados con este deporte. Aún así, me aburren de sobre manera las notas a técnicos, jugadores, presidentes, etc. Ya se sabe lo que van a contestar, salvo raras excepciones de algunos personajes o de algún programa como “Sin Cassette”, que le hace honor a su nombre.

El olor a pata que despiden las bocas de los periodistas amoldes a cada situación se acrecienta cuando el protagonista en cuestión es Maradona.

Comencé con toda esta introducción porque quiero dejar en claro que no venero ni enaltezco a Maradona por haber sido el mejor jugador de la historia mundial. No soy un gran fanático de él, ni soy de los que lo consideran un Dios, me parece inigualable lo que hizo jugando a la pelota y grandioso, lo que no significa que lo defienda a ultranza.

Maradona nos cae al dedillo si buscamos motivos para sepultarlo, y si nos sobran ganas de corporizar a un Dios. Genera esas ambivalencias, esa cara o cruz, ese amor-odio, pero no solo entre los amantes del fútbol, funda esa ambigüedad a un nivel más general, programas de chimentos, canciones, política, cultura, etc. Su ejemplo parece servir de debate para diversas disciplinas u áreas. Que si está gordo, que si hace dieta, que si consume gaseosa, que se junta con Fulano o Mengano, que cambió de pareja...

Siento que así como se lo iza a lo más alto del universo, se lo golpea con más brusquedad que a otras personas, quizás, es por ese roce que alegan que tiene con lo divino o sobrenatural que nunca es medido con la misma vara que los demás. Así como una gran cantidad de personas parece condescenderlo en todo, muchos otros no le perdonan cosas que a otros individuos le perdonarían. ¿No es a su vez causa y consecuencia de esto, el gran ego de Diego? No deberíamos criticarlo por animarse a hacer lo que sea (conducir un programa de televisión, ser técnico, boxear, etc) y por su enorme auto estima. ¿Acaso esa confianza en si mismo no es alimentado por todos los que lo alabamos? Es el famoso más mimado de la Argentina. No debe resultar fácil que su costado narcisista se mantenga acurrucado en un rincón en medio de tantos elogios.

¿Cómo actuaríamos nosotros siendo Maradona? Imaginémonos que no disfrutaríamos de vida privada, no tendríamos intimidad, no podríamos salir a la calle. No es simple ser Maradona, no es simple llevar durante años el peso de las “responsabilidades sociales”. Encomillo esas palabras porque de verdad; más allá de que el fútbol sea solo un deporte, no podemos negar de que es un punto de fuga de la realidad. Me preguntan muchas veces:
-“¿Porqué te pones mal?, acaso el fútbol te da de comer?”.

-“No, no me da de comer pero me hace feliz”- contesto yo.
Son pocas las cosas que nos despiertan sensaciones como el fútbol
, con sus alegrías y tristezas. Entonces no subestimemos al hincha que hace del fútbol o de cualquier otro deporte su pasión, no rebajemos al que se desvive por ver los partidos de su club, es parte de nuestra cultura. Maradona cada vez que pisó una cancha lo ha hecho con el peso y la exigencia que ningún otro jugador tiene, el peso de ganar los partidos por su cuenta en un deporte colectivo; por ser considerado Dios debía ser SIEMPRE el mejor; debía jugar en las condiciones físicas que sea; saldar deudas políticas que otros contrajeron; semejante carga nunca descansaría sobre nuestro cuerpo sin dejar contusiones.


Objetarán ustedes que otras glorias como Francescoli manejan mejor su imagen haciendo más esporádicas su aparición en los medios. Seguro que si, seguro que se puede, seguro que Maradona es débil ante la oferta de los medios. Basta recordar cuando estaba internado y Tinelli lo sacó de la clínica para llevarlo a su programa y competirle con más fuerza a “Gran Hermano”. Pero esto también es así porque Maradona tiene el carisma que no posee Francescoli o algun otro gran jugador. Maradona sostiene el ritmo de un programa que con algún otro decaería.

El privilegiado cuerpo de Maradona soporta el peso de las responsabilidades; de los moralistas livianos; las marcas de su origen; las cicatrices del tiempo; los moretones de las caídas; la cruz eterna del error HUMANO; y la ley de los más despiadados; pero sobre todo, soporta la sobrecarga de tener que obrar como un Dios ante mortales que se acostumbraron a que él les proporcione la felicidad que no se manifestó bajo ninguna otra forma o persona o deidad.

viernes, 24 de abril de 2009

Amenázame dulcemente


Alguna vez escuché que, aún con todo lo malo, aún con todo lo que nos hace sufrir, aún con toda su fuerza para deprimirnos y para marcarnos a fuego por los desencantos; aún así, el amor es el sentimiento más maravilloso.

Borges habla de esta fuerza demoledora en este gran poema. Para deleitarlo.

EL AMENAZADO - Jorge Luis Borges

Es el amor, tendré que ocultarme o huir. Crecen los muros de su cárcel, como un sueño atroz.

La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre es la única ¿de qué me servirán mis talismanes; el ejercicio de las letras, la vaga erudición, el aprendizaje de las palabras que usó al áspero norte para cantar sus mares y sus espadas, la serena amistad, las galerías de la biblioteca, las cosas comunes, los hábitos, el joven amor de mi madre, la sombra militar de mis muertos, la noche intemporal, el sabor del sueño?.

Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo. Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se levanta a la voz del ave, ya se han oscurecido los que me miran por las ventanas, pero la sombra no me ha traido la paz.

Es, ya lo sé, el amor; la ansiedad y el alivio de oír tu voz, la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo. Es el amor con su mitología, con sus pequeñas magias inútiles.

Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar. Ya los ejércitos se acercan, las hordas (esta habitación es irreal; ella no la ha visto). El nombre de una mujer me delata. Me duele una mujer en todo el cuerpo.

domingo, 29 de marzo de 2009

Los demonios azules


Hay cosas que de niño nos dan miedo. Recuerdo que tenía un payaso sonriente que era muy aterrador y exigí a mis padres que lo guarden. Los mayores nos podían amenazar con el viejo de la bolsa, la Llorona (no Hernán Díaz, sino el mítico personaje de la leyenda), el cuco, o hasta con vendernos a la misma “Chuchana” (elemento villamariense).

Estaba atravesando por los últimos años de mi primaria y comenzó a correr el rumor de que Los Pitufos eran diabólicos y hasta de que por eso había aumentado considerablemente la violencia escolar.

Había mil historias que nunca se comprobaron con estos personajes. Se decía que una niña tenía posters de los pitufos en la habitación y cuando se despertaba aparecía rasguñada y le echaba la culpa a estos personajes azules.

¿En que se basaban para decir que estos dibujos eran malignos? Podemos encontrar ciertas características que relacionan a los pitufos con lo demoníaco. Se dice que los pitufos representarían a los pecados capitales, está el grunón (ira), el goloso, el perezozo, el fortachón (soberbia), el vanidoso, etc. Papá Pitufo, padre de todos, representaría al diablo. Si observamos la vestimenta de Gargamel notamos que lo que tiene puesto podría ser una sotana de un cura, además vive en una vieja capilla y es pelado a lo franciscano, como los viejos sacerdotes. Este supuesto capellán vive en compañía de su gato “Azrael”, nombre que coincide con el del Arcángel de Dios que conduce al alma de los muertos hasta el cielo.

La teoría dice que el autor de estos dibujos le vendió su alma al diablo para conseguir éxito. Que pena que yo no tenga demasiados recuerdos de Los Pitufos, no sé si estaban bien pensados, si eran entretenidos... los veía de muy pequeño. Ultimamente no los han pasado más por la televisión, ¿los habrán censurado? Muchas preguntas me hago en este momento, ¿Por qué solo había una pitufa (pitufina) para todos esos azulcitos sedientos de carne? ¿O como leí por ahí eran comunistas y así se explica la poca participación femenina y la barba y el gorro rojo de papá pitufo? ¿Era Gargamel el reflejo del capitalismo que quería a los Pitufos para hacer oro? ¿Nacha Guevara hizo el mismo pacto con el diablo que nunca envejece? Está igual que en el 93’. ¿Mafalda creció y terminó en un neuropsiquiátrico por ser tan idealista y soñar con un mundo mejor? ¿Los teletubbies son pelotudos?

Siguiendo con la tendencia de rumores, un escrito está recorriendo Internet, promocionando una nueva temporada de Los Pitufos. En esta ocasión podremos disfrutar de un nuevo personaje, el “Pitu Abelairas”, que solo tendrá buena pegada pero ni hablar de testosterona, sería una especie de pitufo insensible y aparecería muy de vez en cuando.

Fito nos regala está mágica canción que habla de una mujer poseída, esta es la versión del disco "Moda y Pueblo", en realidad se ajusta aún mejor a la letra que la canción original, suena más sombría por los arreglos armónicos, tiene más tensión y un tono más dramático acorde a lo que le pasa al personaje.


jueves, 26 de febrero de 2009

El momento decisivo


Henri Cartier Bressón fue uno de los mejores fotógrafos del mundo. Nacido en Francia, creador del foto reportaje. En este texto, él explica parte de su ideología y de su trabajo.


EL REPORTAJE


El reportaje plantea los elementos de un problema, fija un acontecimiento o unas impresiones. Un acontecimiento es siempre tan rico que uno gira alrededor mientras se desarrolla, buscando una solución. A veces se la encuentra en pocos segundos y otras veces exige horas y días; no hay solución estándar, no hay recetas, hay que estar preparados como en el tenis; los elementos del tema que hacen saltar la chispa, frecuentemente están separados; uno no tiene el derecho de unirlos por la fuerza; fabricar una puesta en escena sería trampear. De ahí viene la utilidad del reportaje; la página reunirá esos elementos complementarios repartidos en varias fotos. La realidad nos ofrece una tal abundancia que contar, simplificar pero, ¿se corta siempre lo que se debe?. Es necesario llegar, trabajando, a conseguir una disciplina, a tener conciencia de lo que se hace. A veces, uno tiene sentimiento de haber tomado la mejor foto posible y, sin embargo, sigue fotografiando porque no puede prever con certeza de qué manera el acontecimiento se desarrollará. Es necesario, por el contrario, evitar gatillar inútilmente, evitar fotografiar rápido y maquinalmente, cargándose así de croquis inútiles que recargan la memoria y perturban la nitidez del conjunto. El fotógrafo no puede ser un espectador pasivo, no puede ser realmente lúcido si no está implicado en el acontecimiento. La memoria es muy importante, la memoria de cada foto tomada al galope, a la misma velocidad que el acontecimiento; durante el trabajo uno debe estar seguro de no haber dejado agujeros, de haber expresado todo, porque después será demasiado tarde; no se podrá hacer desandar el tiempo...


...De todos los medios de expresión la fotografía es el único que fija un instante preciso. Jugamos con cosas que desaparecen, y cuando han desaparecido es imposible hacerlas revivir. Uno no puede retocar el sujeto; cuanto más se puede elegir entre las imágenes recogidas para presentar el reportaje. El escritor tiene el tiempo para reflexionar antes de que la palabra se forme, antes de ponerla en el papel; puede relacionar varios elementos, los unos con los otros. Hay un período en el cual el cerebro olvida, y se produce una especie de decantación. Para nosotros lo que desaparece, desaparece para siempre; de ahí nuestra angustia y la originalidad esencial de nuestro oficio; no podemos rehacer nuestro reportaje una vez que uno ya está en el hotel, de vuelta. Nuestra tarea consiste en observar la realidad con la ayuda de ese cuaderno de apuntes que es la cámara, fijándola pero sin manipularla ni durante la toma, ni en el laboratorio mediante trucos, porque eso es visto por quien sabe ver. En un reportaje fotográfico uno llega, como el árbitro, para contar los golpes, como una especie de intruso, fatalmente. Hay que acercarse al sujeto con pie de plomo, incluso si se trata de una naturaleza muerta. Hay que andar con guantes, pero teniendo el ojo alerta. Sin precipitaciones, porque no se golpea el agua antes de pescar. Nada de fotos con flash, por supuesto, aunque más no sea que por respeto a la luz, aún cuando no esta. Porque sino el fotógrafo sería alguien insoportablemente agresivo. Este oficio depende hasta tal punto de las relaciones que se establecen con la gente que una palabra puede estropearlo todo, y entonces los alvéolos se cierran. No hay aquí sistema, salvo el hacerse olvidar y hacer olvidar la cámara, que es siempre demasiado llamativa. Las relaciones son muy diferentes según los países y los medios. En Oriente un fotógrafo impaciente o simplemente apurado se cubre de ridículo, lo que no tiene remedio. Si alguna vez uno es superado, porque alguien ha notado la cámara, entonces no se puede hacer otra cosa que olvidar la fotografía y dejar amablemente que los niños se arremolinen. Acabo de hablar extensamente del reportaje. Yo hago reportajes, pero lo que busco desesperadamente es la foto única, que se basta a ella misma por su rigor (sin pretender por eso hacer arte, psicología, psicoanálisis o sociología), por su intensidad, y cuyo tema excede la simple anécdota.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Palabras Vomitadas



Charles Bukowski, poeta y escritor estadounidense. Sus obras, muy autobiográficas, tocaban temas como el alcohol, las mujeres, los ambientes sórdidos, la locura, la soledad.


Personalmente es un autor que me hace reír mucho con las vivencias narradas en sus cuentos o poesías. Mucha gente intenta disminuirlo porque tenía una forma de escribir simple, con lenguaje grosero, pero que sirve para describir muy bien las cosas mundanas. Considero que no es fácil componer así, llegar al lector de esa forma, hacer notar la basura y la maravilla del mundo en palabras tan desnudas como las realidades que describe.

"Me gustan los hombres desesperados, hombres con los
dientes rotos y los destinos rotos. También me gustan las mujeres viles, las perras borrachas, con las medias caídas y arrugadas y las caras pringosas de maquillaje barato. Me gustan más los pervertidos que los santos. Me encuentro bien entre marginados porque soy un marginado. No me gustan las leyes, ni morales, religiones o reglas. No me gusta ser modelado por la sociedad". Charles Bukowski.


La música es de Thor, una banda pionera del heavy metal nacional. El nombre de la banda es en alusión al Dios eslovaco del trueno.El tema que escuchan corresponde al primer y único disco llamado “El Pacto”, lanzado en 1983. Para este tuvieron el apoyo de Pappo que estaba de novio con Mabel díaz, bajista de la banda.

Si bien ahora pueden parecer graciosas algunas cosas de estas canciones, era una muy buena banda teniendo en cuenta que sacaron un solo trabajo y que fueron de los primeros grupos en Argentina.

Se disuelven porque la discográfica entró en bancarrota y hubo problemas entre los miembros del grupo.

martes, 15 de abril de 2008

El poeta del infierno



Expongo acá un poema del francés Charles Baudelaire, conocido como el “Poeta Maldito”. Su apodo es porque sus escritos rondaban siempre por temas como el demonio, la maldad y la muerte. Pero principalmente porque era rechazado por la clase alta y demás poetas de aquel entonces.

Tenía una vida de desórdenes, pero la detonación llegó en 1857 cuando publica el libro “Las Flores del Mal”, la justicia lo condenó aludiendo a que los contenidos del mismo atentaban contra la moral y las buenas constumbres. Eran escritos obsenos para los tiempos que corrían.

El poema que les dejo no es tan duro, ni oscuro, pero a mi me gusta mucho Está en el libro “Las Flores del Mal”.


Himno a la Belleza


¿Has bajado del cielo o eres hija de abismos,

oh, Belleza? Tus ojos, infernales, celestes,

vierten sin distinción las mercedes y el crimen,

y por eso te puedo comparar con el vino.


Tu mirada contiene el ocaso y la aurora,

y derramas perfumes como tarde de lluvia;

son tus besos un filtro y tu boca es un ánfora

que acobardan al héroe y dan ánimo el niño.


¿Sales de negra sima o desciendes de un astro?

como un perro el Destino va pegado a tus faldas;

vas sembrando al azar el desastre y el júbilo,

y gobiernas el mundo y de nada respondes.


Sobre muertos caminas, oh Belleza, entre burlas;

el Horror de tus joyas no es la menos luciente,

y entre tus aderezos más queridos el Crimen

baila con complacencia sobre el vientre orgulloso.


Deslumbrada, la efímera se te acerca, candela,

y crepita, arde y dice: “¡Bendigamos la llama!”

el amante jadeando junto a su enamorada

es como un moribundo que acaricia su tumba.


¿Qué me importa que salgas del Infierno o del Cielo,

oh, Belleza, monstruosa, toda espanto y candor,

si tus ojos, sonriendo, van a abrirme la puerta

de un ansiado infinito que jamás conocí?


De Satán o de Dios, ¿qué más da? Ángel, Sirena,

¿qué más da si al fin tornas –hada de ojos nocturnos,

ritmo, luz y perfume, oh mi reina y señora-

menos ruin este mundo y este tiempo más leve?


Charles Baudelaire, "Las Flores del Mal".




viernes, 4 de enero de 2008

El Hombre Elefante


La idea de esta publicación asomó cuando un periodista – compañero – amigo, de" El Puntal", Iván, me comentó sobre este asombroso y extraño personaje. Este periodista escribió hace poco una nota en el periódico. Yo me sentí motivado a contarles la historia de “el hombre elefante”.

En 1862 nace Joseph Carey Merrick en Inglaterra. Se hizo famoso con el mote que titula esta publicación. Falleció a los 27 años.

Se ganó tal apodo que lo llevo a la popularidad debido a sus deformaciones corporales. Sin embargo, aseguran que poseía una gran inteligencia que solo se conoció en sus últimos años de vida.

Sus anomalías comenzaron a los 18 meses de edad, en caras, manos y piernas. Debido a esta compleja situación, y a la discriminación que crecía junto al desarrollo de Joseph, su madre, Mary Jane, se apegó mucho a él.

Uno de los momentos más duros para Joseph fue la muerte de su progenitora la persona que más amor le había dado. Su padre se casa con otra mujer con dos hijos y los problemas se acrecientan. Las burlas ya eran permanentes y lo obligaban a conseguir trabajo sin preocuparles que sus limitaciones físicas no se lo permitían. Le recriminaban que las usaba como excusa para no trabajar. Su madrastra le sacaba rápidamente la comida diciendo que ya era suficiente por lo poco que aportaba en la casa. Una bajeza total.

Trabajó un corto período de tiempo en una fábrica de cigarrilos, hasta que la deformidad de su mano derecha le impidió seguir con las tareas que realizaba.

Las deformidades y dolores iban aumentando, su padre le consiguió un carro para trabajar de vendedor ambulante pero no resulto porque su aspecto impactaba a las demás personas. Tenía problemas en la cadera y su mandíbula seguía creciendo, ya no se le entendía lo que hablaba.

Siempre intentaba fugarse de casa hasta que su padre lograba convencerlo del regreso prometiéndole un trato mejor. A los 15 años, cansado de la desgraciada vida que llevaba, se marcha para siempre.

Dormía en la calle hasta que un tío se enteró y lo llevó con él. En sus biografías, Joseph destacó siempre el buen trato de este hermano de su padre. Decidió irse de este hogar porque no quería abusar de su amabilidad. Aún sabiendo que no vendería nada, salía todos los días con mucho esfuerzo a recorrer las calles.

Le decían “el hombre elefante” por una protuberancia que se formaba en su rostro.

La única forma que encontró de ganarse la vida era recorrer distintos países exhibiéndose en ferias. Ocurrieron muchas anécdotas, que por cuestión de espacio es imposible relatarlas acá. Todas tienen que ver con grandes discriminaciones a su persona y las dificultades para cualquier cosa que el desease hacer.

Un dato curioso es que el propio Merrick y algunas personas más, creían que la culpa de sus deformidades se debían a que, cuando su madre estaba embarazada, en una feria multitudinaria, cae ante el gran amontonamiento y es pisada por un elefante. No hay otros casos en el mundo que presenten estas mismas imperfecciones.

Merrick siempre fue muy educado y respetuoso hacia el trato con los demás. Cuentan que la primera vez que una mujer que no era su madre le dio su mano, se puso a llorar emocionadamente. Esto habla de hasta que punto los sentimientos de una persona se pueden potenciar por culpa de la crueldad de los demás.

Resulta increíble que una persona que fue tan vergonzosamente maltratada, a la que la humillaban en la calle o a donde fuera, nunca tuviera vestigios de rencor, de malicia. Esto refleja como discriminamos a muchas personas por salirse de la norma que muestra la mayoría. Los monstruos somos nosotros cada vez que marginamos a alguien. No puedo imaginarme el inmenso dolor de ese hombre al ser rechazado.

David Linch hizo una película de la vida de Merrick. “El Hombre Elefante”, a la que no tuve oportunidad de ver. Los comentarios de ella son muy buenos. Pueden observar un fragmento de la misma aquí abajo.


Les dejo también un fragmento de uno de los poemas que escribió Joseph:

Es cierto que mi forma es muy extraña,
pero culparme por ello es culpar a Dios;
si yo pudiese crearme a mí mismo de nuevo
me haría de modo que te gustase a ti.
Si yo fuera tan alto
que pudiese alcanzar el polo
o abarcar el océano con mis brazos,
pediría que se me midiese por mi alma,
porque la verdadera medida del hombre es su mente.

El tema musical es “Retribution - Storm of the Light´s Bane” de Dissection, una banda sueca surgida a comienzos de los noventa. Puro Death metal.
Parte de esta canción dice:

En mi oscuridad esclaviza permito que se borre tu raza débil.
Todavía repite sus gritos la tierra pura del mal que aquí prospera.
Marca la muerte el ' dios ' en el crepúsculo para una edad oscura. Su creación que plagada con la sangre venenosa.
El cielo eclipsado por una niebla negra del odio donde la calidad no puede alcanzar las quemaduras del fuego en llamas oscuras.