domingo, 25 de enero de 2009

Lo que los labios no dicen


¿Podríamos imaginarnos viviendo dos siglos atrás? Los tiempos evolucionan para algunas cosas en formas aceleradísimas. Super acostumbrados a Internet; la televisión; los mensajes de textos; el chat, la información minuto a minuto de todo lo que acontece y otros avasallamientos digitales que pretenden acercarnos con el mundo entero; no podríamos pasar mucho tiempo sin caer en un estado caótico ante la falta de estos elementos ya asimilados como naturales.


Sin embargo, no todo es rápido y furioso en el avance del calendario. Algunas situaciones o características de nuestra sociedad nos llevan a pensar que en realidad estamos algunos siglos demorados. Mientras estímulos sensoriales de todo tipo nos invaden, hay otra realidad, que es la que viven las personas sordas.

Todos deberíamos saber el lenguaje de señas, eso debería ser enseñado en la escuela. Como se enseña el abecedario también se debería enseñar a hablar por señas frenando el aislamiento de las personas con discapacidad auditiva del resto de la sociedad.


Los disminuidos auditivos sufren así de miedos, inseguridades al no poder entablar comunicación con los demás, no pueden fundar su personalidad, baja autoestima, y todas las dificultades psíquicas que esto acarrea.


Por ley debería haber programas de televisión subtitulados, ¿cuántos hay? Recuerdo un par del canal Volver y nada más.


Imaginemos la situación de un juicio y que haya una persona sorda involucrada. ¿Saben cuantos peritos oficial de lenguaje de señas hay en el país? Hasta el 2004 existía solo una, Mabel Remón. ¿Cómo se hace en cada caso judicial para mediar entre la justicia y los implicados si son sordos? Por más que la persona discapacitada sepa leer los labios, hay términos con muchas acepciones y se necesita un intérprete, tengamos en cuenta el contexto, la importancia de una imputación, lo trascendental de una causa penal, no debería haber esos márgenes para el error.


¿Los lugares públicos están aptos para recibir a personas discapacitadas? Supongamos una persona que vive sola y debe realizar un trámite en la municipalidad, ¿hay alguien capaz de atenderlo y satisfacer lo que requiere?


No hay tecnología ni progreso que valga si no asumimos que todos somos responsables a la hora de brindar espacios a personas que necesitan insertarse en una sociedad que debe aprender que oír no es lo mismo que escuchar.


Iron Maiden hace este gran tema que trata sobre la idiotez de la guerra y sus miserias. Ahora que el dueño del mundo es otro esperemos que Dios guíe la conciencia de estos gobernantes para que no haya que lamentar más estos desastres humanos.

Les recomiendo leer la letra entera en Internet mientras la escuchan.


Por favor dime qué es la vida
Por favor dime qué es el amor
Por favor dime qué es la guerra
De nuevo dime qué es la vida
 
Por el bien de Dios…

6 comentarios:

José L. Glanzmann dijo...

Es bastante cruel lo que contás pero esta institucionalizado, por ejemplo en la primaria que a un chico sordo lo vemos con diferencias pero casi sin ayudarlo a formar parte, de juegos, actividades, etc.

POr ejemplo, hay una ley que contempla que los colectivos deben tener acceso o rampas para los discapacitados en sillas de ruedas, y los q andan en Villa Maria no tiene ninguno, más q escaleras para los demás.

Parece dificil q cambiemos algunas de estas actitudes, pero habra q hacerlo.

Saludos

MitsukO dijo...

Curioso o increíble, pasa en tu país, pasa en el mío y en el resto del mundo.

Existen tantos intereses, miles de promesas por mejorar... los gobernantes construyen visiones y metas, pero son muy pocas las que alcanzan.

Otros tienen la disposición, pero no es tan grande para conseguir los medios y hacer realidad sus ideales.

La educación, un tema tan delicado de hablar. Yo soy maestra, enseñé a leer y a escribir a un grupo de niños/as el año pasado, una tarea linda, hermosa, gratificante y una de las etapas más grandes de mi vida, que si me pongo a pensar que además de lo otro debería de enseñarles el lenguaje de señas. Primero estudiaría otra carrera de educación para especializarme en proyectos, luego aprendería ese lenguaje (o tal vez al mismo tiempo) y lucharía por modificar el pénsum de estudios de la pre-primaria y primaria (así se divide acá en Guatemala) y ya luego, capacitaría a más personas para que sea una cadena... varios años, sí se podría, pero primero tengo que estudiar algo que me haga producir y ganar la mayor cantidad de dinero para poder invertir en lo otro, la educación.

Saludos...

Muy buena entrada!
=)

Javimetal dijo...

José L. Glanzmann:

Eso es gravísimo, "esta institucionalizado", estoy de acuerdo, es muy difícil partiendo de ese concepto.
Un abrazo.

Mitsuko:

Gracias por tu comentario. Parece una utopía conjugar las buenas intenciones con el dinero, ¿no?.
Me imagino que debe ser muy reconfortante dedicarse a una tarea como la tuya, debe ser emotivo y alentador, esperanzador.
Está buena la idea de formar esa cadena de capacitación, volvemos al tema de que hace falta dinero, pero me gusta como punto de partida ante tanto pesimismo.
¡Saludos!

marcelo j. silvera dijo...

En el caso de la tele, no olvides el Close Caption, claro no todas los aparatos lo tienen, ni todos los canales, ni todos los programas... Bah! SI! tenés razón, es terrible...
En el caso de accesos para discapacitados hemos jodido tanto hace un tiempo porque los edificios publicos no están aptos... pero, como siempre, casi nada cambia, maquillaje.
En cuanto a la comunicación, no sólo no estamos preparados, no nos importa... digo, cuantos de nosotros hacemos cosas que sean accesibles a todos? En cada trabajo, cada lugar, cada responsabilidad... Pocos, no? Es cierto amigo, el cambio empieza por uno.
Empezamos?

Anónimo dijo...

Esto es parte de la vida que vivimos,si no nos toca de cerca el tema no le damos importancia.Si uno tuviera alguien cercano con alguna discapacidad seguro lo tendriamos en cuenta. Si ya la gente discrimina por todo y no ven mas alla de sus propias narices...
Si se dieran cuenta que la perfeccion no existe, que todos tenemos nuestras discapacidades seriamos un poco mejores...saludos

Javimetal dijo...

Marcelo J. Silvera:

Empezar por uno, si, lo único que se me ocurre es lo que dijo Mitzuko, de capacitarnos para así estar preparados para sociabilizarnos con personas diferentes.
Un abrazo.

Anónimo:

A veces estamos en una burbuja y pensamos que nunca nos puede pasar tal o cual cosa hasta que nos ocurre.
Stephen King, es un maestro para describir situaciones límites, obviamente inesperadas, como por ejemplo hizo en "El Juego de Gerald":
"...Desde luego, ella había conocido personas que fallecieron en accidente, claro que sí, pero hasta aquel instante nunca tuvo conciencia de que había personas como ella misma, personas que, en un momento determinado, ni por asomo tuvieron la más remota idea de que jamás volverían a tomar otra hamburguesa de queso, ni presenciarían otro episodio de Riesgo Final..." "...ni telefonearían a sus amigos para decirles que les parecía una idea estupenda lo de la partida de póquer, a centavo la apuesta, concertada para el jueves a la noche o que la sugerencia de salir de compras el sábado por la tarde les venía de perlas. Se acabaron las cervezas y los besos, del mismo modo que nunca iban a cumplirse las fantasías eróticas practicando el amor en una hamaca, porque uno estaría atareadísimo muriéndose. Cualquier mañana, uno se despertaba en la cama sin saber que acaso fuera la última vez que lo hiciese."